Descripción
El llamado Cilindro de Ciro, Rey de Persia (559-530 a.C) encontrado en Mesopotamia en 1879, relata las acciones que llevó a cabo para garantizar la paz, restablecer los cultos y permitir regresas a sus tierras a los pueblos que estaban sometidos a la esclavitud en Babilonia.
Este documento ha sido reconocido en la actualidad como el primero de los derechos humanos en el mundo, al dejar registro de los actos de Ciro: Liberación de los esclavos, declaración de que todas las personas tenían el derecho a escoger su propia religión y establecimiento de la igualdad racial.
Muchos eruditos bíblicos señalan este texto como la evidencia que corrobora que, luego del cautiverio al que habían sido sometidos los judíos por el Rey Nabucodonosor II (libro de Jeremías), Ciro aplicó la política de liberar a los esclavos permitiendo la repatriación a sus lugares de origen (Libro de Esdras).
Este episodio de la historia del pueblo judío la encontramos relatada magistralmente en la ópera Nabuco de Verdi, donde destaca el aria “Va pensiero”, canto de los esclavos evocando la tierra de Sión: “¡Oh patria mía, tan bella y perdida!”.
Cabe agregar que el éxito de este himno a la libertad se debió, por una parte en el momento del estreno de la ópera, a la semejanza que vio el público italiano entre la lucha del pueblo judío por su libertad y sus propias ideas nacionalistas que luchaban por la liberación de su pueblo sometido a la dominación extranjera y por otra al uso de ella en múltiples ocasiones posteriores como canto a la libertad.
Si de libertad se trata, no podemos dejar de mencionar el discurso fúnebre de Pericles durante los funerales de las víctimas de la guerra contra Esparta. Este gran estadista aprovecha la oportunidad para hablar sobre el espíritu de la democracia ateniense y los valores que la rigen, entre ellos: La libertad.
La libertad es un bien jurídico protegido, un derecho cuyo ejercicio es tan preciado, el más preciado de todos después del derecho a la vida y, entonces ¿cómo es que la sociedad puede condicionar su ejercicio? Se han roto las reglas del juego por una persona y aún así, la sociedad, salvo crímenes graves, prefiere no tenerlo privado de libertad. Se le otorgará la libertad, pero sujeto a condiciones…

